Hablemos de economía boliviana sin ser economistas
Los problemas están tan extendidos que resulta prácticamente imposible viajar por el país sin cuestionarnos por qué —teniendo abundancia de recursos naturales— seguimos siendo una economía débil y rezagada. Esta interrogante resuena con mayor intensidad cuando comparamos nuestra situación con la realidad de otros países. Y no hace falta fijarnos en países lejanos. Basta acercarnos a Chile, Argentina o Brasil, para darnos cuenta de que nuestro progreso lento no sólo está en el campo económico, sino que permea casi todos los aspectos de la vida.


