En la Tierra Comunitaria de Origen (TCO) Tacana I, donde el norte amazónico de La Paz respira entre ríos y selva, la vida transcurre en las manos de las mujeres. Ellas siembran, cosechan, transforman. En cada surco de tierra, en cada cesta de cacao, en cada carga de plátano que producen, germina la alimentación de su pueblo y, con ella, la continuidad misma de su existencia.
En el norte de La Paz, en medio del verde de la Amazonía, el pueblo indígena tacana libra una batalla silenciosa pero determinante. No es una guerra de armas, sino de palabras, sonidos y significados que corren el riesgo de desvanecerse con el tiempo. Es la lucha por mantener viva su lengua ancestral, un idioma que guarda en cada morfema los secretos de su historia. Un legado para el cual su pueblo ha trazado varios caminos para no perderlo.
Con un mensaje contundente y una advertencia clara, pueblos indígenas, comunidades campesinas, naciones originarias y organizaciones presentaron este martes un manifiesto con más de 30 demandas sobre tierra, territorio y medio ambiente dirigido a los candidatos que disputarán la segunda vuelta electoral del 19 de octubre. "¡Nuestra madre tierra no está en venta!", proclamaron al cierre del Foro por la Tierra-Territorio y Medio Ambiente, realizado en Santa Cruz durante dos días de intensas deliberaciones.
La propiedad comunitaria de la tierra no es un invento político circunstancial sino una demanda histórica permanente del movimiento indígena y campesino boliviano, cuyo objetivo central es proteger a las comunidades de la presión desigual del mercado global, afirmó Alejandro Almaraz, exviceministro de Tierras, durante su participación en el Foro Tierra, Territorio y Medio Ambiente que se desarrolla en Santa Cruz.
Usurpación sistemática de territorios indígenas y la distorsión en la tenencia comunitaria de la tierra en Bolivia, particularmente en el departamento de Santa Cruz, son dos de las problemáticas alarmantes que se presentan sobre la temática de Tierra y Territorio, según alertó Gonzalo Colque, investigador de la Fundación TIERRA.
“Lo que se ha logrado en torno a la defensa, el derecho y el acceso a la tierra, lo hemos hecho con la unidad, en base a movilizaciones y lo que viene hacia adelante nos muestra ese camino”. Con esta frase, Luis Rojas, representante del Bloque de Organizaciones Campesinas e Indígenas del Norte Amazónico de Bolivia (BOCINAB), reflexionó al alertar que los pueblos indígenas de Bolivia atraviesan una crisis múltiple —deforestación, incendios, extractivismo y debilitamiento de derechos territoriales— que amenaza la vida misma de las comunidades.



