Llegaron a Yolosita con ampollas en los pies, dolores musculares, algunos con vómitos y jaqueca después de cruzar el Choro. Decenas de hombres y mujeres e incluso niños llevan 22 días caminando desde Pando. Este jueves, el frío de la altura comenzó a golpear a quienes nunca lo habían sentido. Pero la marcha no paró ni se detendrá. Su objetivo es el mismo, la abrogación de la Ley 1720 y el respeto a la pequeña propiedad. Y para no ser juzgados con otra finalidad, decidieron que no se mezclarán con otras movilizaciones, no desviarán su causa.
Cien metros adelante de todos, Ernesto Peinado Durí camina solo. No por castigo ni por protocolo, sino porque alguien tiene que ir primero, leer el camino, medir el peligro, decidir si la carretera es de los marchistas o de los camiones que vienen sin avisar. Es su avanzada. No va desapercibido. Lleva consigo su bandera en la mano y así ha caminado veintidós días. La prueba de su periplo son sus ampollas que quedaron en su cuerpo por su marcha entre asfalto, piedras y tierra.
A través de una nota formal, el Bloque de Organizaciones Campesinas e Indígenas del Norte Amazónico de Bolivia (BOCINAB) solicitó a la Rectora de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), María Eugenia García Moreno, que la institución brinde acogida solidaria a aproximadamente 2.000 personas que arribarán a La Paz en el marco de la Marcha por la Defensa de los Bosques de la Amazonía y la Seguridad Jurídica de la Tierra y Territorio.
Un proyecto de ley corta ingresado a la Asamblea Legislativa Plurinacional exige la abrogación total de la Ley N° 1720 —de conversión de la pequeña propiedad a mediada— que fue promulgada el 9 de abril de 2026, por contener cuatro vicios que la hacen incompatible con la Constitución Política del Estado (CPE). La iniciativa llega en medio de una creciente presión social con una marcha indígena-campesina que poco a poco va acercándose a La Paz y que suma, cada día, a diversos sectores en su lucha.
Organizaciones indígenas, originarias y campesinas —reunidas en el Encuentro Nacional por la Tierra y Territorio— dieron 48 horas al Gobierno para responder a sus demandas, incluida la abrogación de la Ley 1720. El pliego contempla cinco puntos sobre tierra y territorio y advierte con movilizaciones si no hay respuesta.
Con un contundente rechazo a Ley 1720 de conversión de la clasificación de la pequeña propiedad a propiedad mediana, la exigencia de consulta previa y respaldo a la marcha indígena campesina que inició en Pando se dio inicio este lunes al Encuentro por la tierra y el territorio de pueblos indígenas, originarios y campesinos en la ciudad de Santa Cruz, que fue convocado por la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB) en el que participan diversas organizaciones territoriales e indígenas de Bolivia.



